El cielo se cae, poco a poco. Literalmente.
Ya es de noche, muchas estrellas están arriba, mirándome.
Una deja su lugar y, lentamente comienza a caer.
Luego otra la imita, después otra y otra más.
Será una invasión? No.
Cuando llegan al suelo, se transforman en hojitas secas.
Llegó el otoño?
El cielo se cae.
Pasó una hora, las lucecitas allá arriba ya no están, sólo está el foco mayor: la Luna.
Qué pasa acá? también se mueve!
Arriba de una colina, aterrizó suavemente, convirtiéndose en un árbol.
Tendré sueño? No. El cielo se cae.
Así pasó el tiempo, y yo desde mi pequeña ventana observo al árbol. (Nadie notará nada raro en ese árbol, pero yo sé que realmente es la Luna)
Todos los días lo voy a regar, para que siga brillando.
Lamentablemente, a partir de ese día, las noches fueron muy oscuras.
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