jueves, 4 de agosto de 2011

Momento filosófico.

¡Qué bonita que es la vida! Y cuántos que no saben apreciarla.
Tan sólo, pensar que somos una pequeña fracción de esa inmensidad, me da escalosfríos.
¿Qué tal si te ponés a ver todo al revés? Y en vez de decir que cosas minúsculas como lo son las células te componen; vos sos una de esas células que componés otra persona. Cada ciudad es una parte de esa célula. Nosotros seríamos... no sé, el complejo de Golgi, y nuestro Sol sería la mitocondria que le brinda calor a la célula.
Pensar lo maravilloso que es el cuerpo humano, cómo se organiza y con todos los problemas que nosotros le sumamos (ya sea estrés, como alcohol, drogas o cigarrillo) aún así, hace lo que puede para seguir adelante. Lo increíble que es el cerebro, la memoria, el Inc, y los sueños. Oh, qué hermoso que son los sueños.
Cómo, aunque los días tengan 24 horas y un año tenga 365 días, se te pase tan rápido que casi ni te das cuenta. Y es tan lamentable saber que hay gente que cree que está en esta vida, sólo para trabajar y hacer guita y así sentirse más poderoso; cuando no sabe en realidad que la persona más poderosa es aquella que puede crear, que puede pensar y puede disfrutar, sin necesidad de dinero.

Pensar que, es algo tan básico,
donde el hombre es el que complica las cosas.

Pero claro, ¿cuántos se dan ese tiempo para decir:
"
Oh, qué linda que es la vida, realmente."?

Y es en ese mismo momento, donde escuchás en la radio: "What a wonderful world"

Y sonreís.

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