lunes, 8 de agosto de 2011

Qué mierda, qué mierda de día, qué mierda la escuela, qué mierda la gente, qué mierda de humor.

qué pasó?
qué pasó?

No sé la respuesta. Ojalá sea tan fácil de encontrar... O tal vez, sí la sé.
Dios, desde cuándo esto es tan mierda?

Ya no doy más.


En ese momento, antes de subir a la segunda y última parde del día a encontrarme con mi familia,
me quedo en la esquina un rato, mirando un cartel luminoso que brillaba a lo lejos. El tiempo se
me detuvo, ya no sentía nada, absolutamente nada.
Sí, después de un rato, sentía algo en la cara.

Sentía
que algo frío caía por mis cachetes.

Sentía
que me derrumbaba.

Sentía
vacío.

Sentía
frío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario