¿y por qué creí que iba a poder decirlo sin ningún obstáculo?
Empecemos desde un principio. estábamos sentados en el banquito de una plaza, abrazados, en silencio.
dentro de mi cabeza, palabras lindas, tiernas y hasta cursis se cruzaban. Te quiero mucho me dijo. Yo también quise decirle. Pero no pude, tenía en la boca un tapón invisible que no me permitía decirlo. Abría la boca pero nada salía.
¡Qué molesto! no poder decir lo que estaba pensando, lomuchoqueloquiero, lobienquemehace, loquemegustaestarconél. Pero nada de eso salía.
Tengo que empezar a abrirme más. aparte, es lindo que te digan cuánto te quieren, ¿por qué no devolvérselo?
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