nuevamente me tocó enfrentar una.
hace dos días encontré en facebook un mensaje de Pedro. Pedro fue una persona que conocí en el viaje que realicé con mi padre cuando tenía 16 años al sur, en uno de los hostels. Pedro vive en brasil. Desde que me fui de bariloche, supe muy pocas cosas sobre él, alguna que otra información que aparecía en inicio.
el mensaje decía que estaba en buenos aires hace unos días y que realmente quería vernos a mi padre y a mi.
mis recuerdos sobre él eran muy lejanos y borrosos.
se hicieron las nueve, y llegó. tuvimos una excelente velada juntos y hablamos variedades de temas.
su invitación de hospedarnos en su casa no tardó en ser anunciada y poco después, sin antes llevarse de regalo/recuerdo una botella de un gran vino argentino, se marchó.
esos abrazos que das, que simulan no ser pesados, simulan tranquilidad; pero que en el fondo transmiten tristeza por no saber cuándo volverás a ver a esa persona.
[ese abrazo ya lo viví, al contrario, fueron dos abrazos que me rompieron en muchos pedacitos.]
esas palabras que querés decir, ese nosequé que tenés dentro, termina siendo remplazado por un 'cuidate mucho, y éxitos'
y así como entró, se fue.
y a uno lo deja con un sentimiento mezclado, lleno de felicidad y tristeza.
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