jueves, 22 de septiembre de 2011

Pablo.- Espera. ¿Oyes?
Marga.- (Escucha un instante) Maravilloso. ¿Un ruiseñor?
Pablo.- ¿Un ruiseñor? Pero ¿qué demonios te han enseñado a tí en la Universidad? Es un jilguero.
Marga.- ¿Y...?
Pablo.- ¿Sabes lo que está diciendo? Escucha.
Marga.- (Inquieta) No, por favor... ¡No me digas que ese pájaro está hablando contingo, porque me caigo redonda aquí mismo!
Pablo.- Calla... (Escucha y comenta sorprendido) No puede ser.
Marga.- (Mirando a uno y otro, sin voz) Pero tú lo entiendes... ¿de verdad?
Pablo.- Perfectamente. Lo que no comprendo es por qué. No es época todavía. (Calla el pájaro.) Y, sin embargo, este calor de repente..., este aire cargado... (Se abre la camisa desogado, respira hondo.) ¿A qué huele aquí?
Marga.- No sé..., esas ramas, quizá.
Pablo.- (Se acerca.) ¡Almendrados en flor! (Radiante.) Pero ¡entonces ese jilguero tenía razón!¡Ya está aquí la primavera, Marga!
Marga.- ¿La primavera ya? (Retrocede, inquieta.)
Pablo.- Ahora comprendo ese nudo en la garganta... ¡Y esa fuerza de los ojos!
Marga.- ¿Qué ojos?
Pablo.- Los tuyos. Antes no quise decírtelo por orgullo, ¿sabes? Pero ¡nunca había visto nada tan hermoso! (Avanza fascinado y ronco.) ¡Déjame mirarlos más de cerca!
Marga.- (Refugiándose detrás de la mesa.) Gracias Pablo, pero vete al río ahora mismo. ¡Un buen baño frío ahora mismo va a sentarte muy bien!
Pablo.- No, ahora ya no. ¡Si vamos al río, será juntos! (Avanza resuelto.)
Marga.- (Casi con un grito.) ¡Por favor, Pablo, que aquí no estamos en el bosque! (Trata de huir hacia la casa. Él le cierra el paso, de un salto.
Pablo.- ¡Quieta!
Marga.- ¡No me obligues a gritar!
Pablo.- ¡Quieta digo! (La estrecha violentamente, tapándole la boca con la suya hasta dominarla. Después se aparta bruscamente) Ahora grita si quieres. Pero aprende que aquí el que manda es el hombre! (Tirándo su chaquetón contra el suelo y empezando a arrancarse la camisa) ¡En el río te espero! 
(Sale. Ella le sigue hasta el centro de la escena llevándose a la boca el dorso de la mano.)


A veces me gusta leer este libro, cerrar los ojos y soñar con que vivo esa obra.

3 comentarios:

  1. ay me muero de amor, la tercer palabra, que hermosa obra de teatro.

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  2. Como se llama la obra? mi ignorancia me llama a la intriga. Igual bonito pasaje.

    Biquiños

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  3. La tercera palabra, de Alejando Casora, realmente una muy linda obra teatral.

    Grcias, un abrazo.

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