Me doy cuenta que nunca es suficiente para mi familia, nada de lo que haga. Para todo,
simpre va a haber un pretexto. Yo ya no lo
resisto, les dije millones de veces que no me exigan tanto porque no puedo hacer
todo y, claro, me responden con más puteadas o miradas que entre ellas les parece divertidas.
Pero, realmente les estoy comunicando algo y parece que soy sólo un juguetito con el cual
pueden divertirse. Y eso no es así.
Estoy volviendo otra vez, a llegar, merendar y encerrarme en la habitación a leer y escuchar música, salir para comer y volver al cuarto. (Pero claro que después me dicen que no comparto tiempo con mi familia, por lo que es otro motivo de pelea).
Yo no puedo aguantar esto más. Lo único que hago es esperar a que temrmine con todo su discurso,
aceptar con la cabeza y volver al cuarto, donde después de un rato, siento que lloro.
¿En el colegio me pasa y también en mi casa?
Basta.
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